Informe aquí de sus pagos a la Campaña
¡El Perú necesita de Fátima!

Síganos en Facebook

«Tesoros de la Fe» Nº 111 > Tema “Ambientes, Costumbres, Civilizaciones”

Ambientes Costumbres Civilizaciones Versión ImprimibleVersión Imprimible

La grandeza del rey dignifica

al cocinero




Plinio Corrêa de Oliveira


Vista del Castillo de Windsor desde el noroeste. La primera impresión es de un escenario para un cuento de hadas. La inmensidad del edificio, la maravillosa variedad de sus partes, la delicadeza y la fuerza que se afirman en todas ellas, todo, en fin, sugiere la sensación de que se está en presencia de algo que supera en mucho la realidad cotidiana. Este solar, este fantástico conjunto de edificios es al mismo tiempo, símbolo y relicario de una institución: la realeza británica.


En este símbolo —como en tantos otros de la Inglaterra tradicional— las apariencias aún no traen la marca del protestantismo, del liberalismo y del socialismo. Lo que en aquellas formas de granito se expresa es aún el concepto medieval y católico del origen divino del poder público, de la verdadera majestad que debe rodear a cualquier régimen político y del cuño paternal que lo debe caracterizar.

Cuño paternal, dijimos. Este castillo no pretende exhibir masa, sino talento; no fue hecho para intimidar, sino para encantar; el súbdito que lo contempla no se estremece frente a él, no tiene deseos de huir, sino de entrar.

Esto por una simple razón: el rey es un padre que llama afablemente a sí a sus súbditos, y no un verdugo que amedrenta.

*     *     *

Las relaciones entre grandes y pequeños son influenciadas por este ambiente. La nobleza del señor se transmite a su servidor. La inmensa cocina de Windsor, muy auténticamente cocina, es indiscutiblemente una alta, noble y digna cocina de castillo, que comunica algo de la dignidad real a la humilde actividad servil, y le da un esplendor como que regio.

Porque en la civilización cristiana la grandeza del señor no humilla al servidor, sino lo eleva.    





  




Artículos relacionados

¿Cómo atraer multitudes como ésta?
La Catedral de San Marcos
Esplendor regio y confort popular
Pintando el alma humana
Casas para el alma, y no sólo para el cuerpo
Vida mecánica, vida natural
Tensión y distensión en el semblante de un santo
¿Tienen los símbolos, la pompa y la riqueza una función en la vida humana?
¿Ídolo o imagen?
Dos modos de ver la vida del campo


Ayude a que la Virgen pueda seguir peregrinando por todos los rincones del Perú.
Únase a la Alianza de Fátima.