Informe aquí de sus pagos a la Campaña
¡El Perú necesita de Fátima!

Síganos en Facebook

«Tesoros de la Fe» Nº 110 > Tema “Ambientes, Costumbres, Civilizaciones”

Ambientes Costumbres Civilizaciones Versión ImprimibleVersión Imprimible

La ciudad medieval y la ciudad moderna


Plinio Corrêa de Oliveira


Cuando consideramos en las miniaturas medievales una ciudad vista de lejos, ella se presenta de un modo completamente diferente de la ciudad moderna.

La ciudad moderna es de contornos imprecisos, irregulares, es como un tumor que se va extendiendo de aquí para allá y para más allá, de tal manera que en una cierta dirección ella creció mucho, y en otra existen aún parques que llegan casi hasta su centro.

La ciudad medieval nos da la impresión de una moneda bien acuñada. Ella está repleta de casas, en un recinto delimitado por un muro y realzado por torres. El límite es definido y claro: para más allá del muro, campo; para dentro del muro, ciudad.

El muro es el resplandor de la ciudad, pareciendo circundarla de una corona hecha de murallas, que le aseguran la posibilidad de defenderse por sí misma y de mantener su autonomía.

Vista así en su conjunto, la ciudad da la impresión de una caja de tesoros. Porque lo que emerge de dentro de ella son cosas preciosas: las torres de las iglesias, las puntas de las catedrales con los rosetones y los vitrales, las torres de uno u otro palacio, etc. Se diría que entre sus torres había una especie de competencia para alcanzar el cielo.

Las calles no correspondían mucho a las ideas del urbanismo moderno. Eran sinuosas, caprichosas, inesperadas, con singulares peculiaridades. Las casas no tenían numeración.

Nada de anuncios inmorales o de algo que pudiera ofender las buenas costumbres.

Aquellas callejuelas están para las manzanas urbanas de nuestros días, cuadradas y cortadas en ángulo recto, más o menos como la caligrafía está para la dactilografía: la letra dactilográfica es irreprensible; la letra manuscrita muchas veces es irregular, y hasta fea, pero tiene la expresión de un alma. ¿Qué expresan esos cuadriláteros urbanos? Las almas de los hombres sin alma…     





  




Artículos relacionados

Amor y Temor en la Piedad Cristiana
¿Es el ángel de la guarda menos inteligente que el demonio?
Vejez: ¿decrepitud o apogeo?
Peregrinando dentro de un vitral
Los Reyes Magos y algunos pastores
Jerusalén, Jerusalén…
Todo se refleja en los ojos: cólera, miedo, afecto o alegría
¿Tienen los símbolos, la pompa y la riqueza una función en la vida humana?
La tradición cristiana y la fermentación revolucionaria en la expresión fis
Espíritu cristiano y espíritu pagano manifestados en la arquitectura


Ayude a que la Virgen pueda seguir peregrinando por todos los rincones del Perú.
Únase a la Alianza de Fátima.