El Perú necesita de Fátima Si los hombres supiesen lo que es la eternidad, harían todo para cambiar de vida.
CampañasTienda VirtualTesoros de la FeDonaciones



«Tesoros de la Fe» Nº 135

Verdades Olvidadas  [+]  Versión Imprimible
AbcAbcAbc

La dictadura del relativismo


Pocos días antes de ser ungido Papa, S. S. Benedicto XVI,  entonces Cardenal Joseph Ratzinger, pronunció una homilía que ahora cobra sorpresiva actualidad con el anuncio de su dimisión en momentos en que la Santa Iglesia enfrenta inéditas turbulencias





¡Cuántos vientos de doctrina hemos conocido durante estos últimos decenios!, ¡cuántas corrientes ideológicas!, ¡cuántas modas de pensamiento!… La pequeña barca del pensamiento de muchos cristianos ha sido zarandeada a menudo por estas olas, llevada de un extremo al otro: del marxismo al liberalismo, hasta el libertinaje; del colectivismo al individualismo radical; del ateísmo a un vago misticismo religioso; del agnosticismo al sincretismo, etc. Cada día nacen nuevas sectas y se realiza lo que dice San Pablo sobre el engaño de los hombres, sobre la astucia que tiende a inducir a error (cf. Ef 4, 14). A quien tiene una fe clara, según el Credo de la Iglesia, a menudo se le aplica la etiqueta de fundamentalismo. Mientras que el relativismo, es decir, dejarse «llevar a la deriva por cualquier viento de doctrina», parece ser la única actitud adecuada en los tiempos actuales. Se va constituyendo una dictadura del relativismo que no reconoce nada como definitivo y que deja como última medida sólo el propio yo y sus antojos. 



Cardenal Joseph Ratzinger, Decano del Colegio Cardenalicio, Homilía de la Misa “Pro Eligendo Pontifice”, 18 de abril de 2005, in www.vatican.va.

  




Artículos relacionados

La Doctrina Católica condena la pornografía
Un lazo sutil del espíritu maligno
Por qué la confesión es importante y ferozmente atacada
Los males terribles que acarrea el divorcio
La perfecta alegría
Nadie puede servir a dos señores
La genuflexión ante el Santísimo Sacramento
Oración para alcanzar remedio en las actuales necesidades de la Iglesia
Para qué fuimos creados
Nada más saludable que el recuerdo de los novísimos




Informe de sus aportes a la Alianza de Fátima ¿Necesita que alguien rece por usted? Advocaciones marianas en el Perú Suscríbase a nuestro boletín


Peregrinando
Notre Dame de París, la luz y las llamas
Una propaganda que explota nostalgias del pasado
Invitación al rosario del 13 de mayo
Juicio y condenación de Jesucristo, una farsa sórdida y grotesca
Grandezas y glorias de San José
El Islam y el suicidio de Occidente
San Ildefonso de Toledo
Súplica junto al Pesebre
Fallece redactor de la columna “La Palabra del Sacerdote”
La “ola celeste”: una ola celestial, una ola mariana
Presencia diabólica en el mundo de hoy
Los rostros de la Virgen en el Perú
La Visita a los Monumentos - Jueves Santo
Un remedio eficaz contra la amnesia religiosa



 



Tesoros de la Fe


Nº 210 / Junio de 2019

Notre Dame de París
¡Restauren la catedral tal como era!

Catedral de Notre Dame de París, dedicada a la Bienaventurada Virgen María, s. XII



Solicite aquí la visita de la Virgen Peregrina de Fátima




Santoral

26 de junio

Santos Juan y Paulo, Mártires

+362, d.C. Roma. "El primero era el gobernador de palacio, y el segundo, el camarero de la virgen Constancia, hija del emperador Constantino. Ambos obtuvieron la palma del martirio, bajo Juliano el Apóstata, muriendo por la espada" (del Martirologio Romano).



San Vigilio, Obispo y Mártir

+405 Trento. Nacido en Trento, fue educado en Atenas. Electo obispo de su ciudad natal, “empleó todos los medios para extirpar los últimos vestigios de idolatría. Por ese motivo, hombres feroces y bárbaros lo abatieron con una andanada de piedras” (Martirologio Romano).








Ayude a difundir el mensaje de Fátima
Alianza de Fátima | Donaciones | Solicite visita de la Virgen | Tienda Virtual

Campaña promovida por la Asociación Santo Tomás de Aquino
Tomás Ramsey 957, Magdalena del Mar - Lima - Perú
..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... .....