Todo sobre Fátima
Tesoros de la Fe Donaciones Tienda
Tienda
¿El coronavirus es un castigo divino? La pandemia y los grandes horizontes de Fátima Mons. Athanasius Schneider: Nos gloriamos en las tribulaciones Cardenal Raymond Leo Burke: Mensaje sobre el combate contra el coronavirus Un remedio eficaz contra la amnesia religiosa Regreso a la caligrafía para no perjudicar la educación La Virgen del Apocalipsis y los ángeles arcabuceros del Cusco El pueblo que caminaba en tinieblas vio una gran luz Milagros Eucarísticos Origen, significado y eficacia del Santo Rosario Descubierta la más antigua plegaria compuesta en honor a la Virgen La Santa Sede reconoce las virtudes heroicas de la hermana Lucía La masacre de la familia imperial rusa La peregrinación, camino de la Tierra al Cielo La Revolución de la Sorbona: París, Mayo de 1968
El Milagro de la Santa Casa de Loreto
×
El Milagro de la Santa Casa de Loreto
×

María nunca se deja ganar en generosidad



En abril comenzaron las visitas con la Virgen Peregrina en el Cusco. Sólo en el área urbana se realizaron más de 150 reuniones en casas de familia, colegios, hospitales, etc.

El Lunes Santo tuvo lugar la tradicional procesión del Señor de los Temblores por el centro de la ciudad. Como una honra especial, los representantes de El Perú necesita de Fátima fueron invitados a portar los dos candelabros de plata que preceden las andas y acompañan a la autoridad eclesiástica durante el recorrido.

Lunes Santo, Cusco

Camino a Iberia, Madre de Dios

Corpus Christi, Cusco

A fin de mes, se efectuó un corto viaje de tres días a Sicuani, para alegría de muchas familias.

Del 9 al 16 de mayo la imagen efectuó un recorrido por el Valle Sagrado, que incluyó Urubamba, Yucay, Ollantaytambo y Calca.

El día 13, aniversario de su primera aparición, el programa estuvo particularmente recargado. Desde muy temprano la Señora de Fátima llegó al colegio parroquial Wiñay Ninchis (crecer juntos) donde compartió la alegría de los niños, después recibió el tributo de la Municipalidad de Urubamba y visitó a una dichosa familia. Al mediodía asistió a un gran homenaje en el colegio Nuestra Señora del Rosario de Yucay. Por la tarde fue recibida en Calca por otras dos familias que tuvieron el honor de tenerla ese día.

Una noche se visitó la casa de los Padres Salesianos en Calca, donde se preparaban para la novena a María Auxiliadora. Los niños del oratorio, muy contentos, jugaban expansivamente. Antes que se fueran a dormir, como en las Buenas Noches de Don Bosco, les fue pedido a los peregrinos que contaran algunas anécdotas de sus correrías con la Virgen.

Al día siguiente, después de visitar a otra familia, por la tarde, en compañía de un hijo de Don Bosco enrumbaron hacia el valle de Lares. Desde Calca a Choquecancha son cuatro horas de recorrido a través de un variado paisaje. En Lares hicieron un descanso en un albergue para niños. Al descubrir la imagen, los pequeños quedaron admirados ante tanta belleza. Se rezaron tres avemarías y prosiguió el viaje.

Al llegar a Choquecancha se dirigieron a la iglesia y uno de los pobladores empezó a anunciar en quechua la llegada de la imagen por medio de un altoparlante. Mientras el padre reunía a los jóvenes que se preparan para la confirmación, los niños esperaban a la catequista para iniciar sus clases. Como ésta no llegaba el sacerdote pidió la ayuda de los peregrinos, quienes junto a la Virgen explicaron algunas nociones básicas de doctrina católica y ensayaron canciones tradicionales en quechua, notablemente melodiosas.

Al día siguiente el salesiano se ofreció para llevar a la Virgen Peregrina de regreso al Cusco. Ya en la ciudad, se detuvo en casa de unos amigos para que pudieran conocerla. Al descubrir la imagen la señora pregunta: “¿Ésta es la imagen que va a viajar a Puerto Maldonado?”; y al oír la respuesta afirmativa, añadió: “¡Nosotros hemos colaborado para ello!” Y el esposo añade: “Mañana son nuestras bodas de plata matrimoniales, esta visita de la Virgen es nuestro mejor regalo”. María, que nunca se deja ganar en generosidad, siempre encuentra un modo de recompensar a quienes la favorecen.

Del 4 al 8 de junio, la Virgen Peregrina visitó a numerosas familias en Quillabamba. Era la primera vez que la imagen visitaba esta próspera capital de la provincia de La Convención. La expectativa fue muy grande y Nuestra Señora derramó abundantes gracias durante su provechosa estadía.

De regreso a la Ciudad Imperial, el jueves 11 de junio, desde un balcón de la Plaza de Armas, la venerada imagen asistió a la impresionante procesión del Corpus Christi, como una espectadora más.

Las visitas continuaron en el Cusco hasta el 20 de julio, en que la imagen retornó a Lima.