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El Milagro de la Santa Casa de Loreto
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El Milagro del Sol

Conociendo a los Testigos


Cuando la hermana Lucía murió el 13 de febrero de 2005, miles de personas acudieron al convento carmelita en Coimbra, Portugal, para rezar ante los restos de la última de los tres videntes de Fátima.

Durante casi nueve décadas, la hermana Lucía ha recordado a millones de fieles los pedidos hechos por la Santísima Virgen en Fátima: que recemos el Santo Rosario diariamente, que hagamos penitencia por la conversión de los pecadores, que abandonemos el pecado, que practiquemos la devoción de los cinco primeros sábados y otros actos de reparación por las ofensas cometidas contra su Inmaculado Corazón. Nuestra Madre Santísima también advirtió acerca de un castigo que vendría si sus pedidos no fueran atendidos.

Aunque abundante en significados, Fátima es al mismo tiempo muy fácil de entender. Fue lo que mostró el líder católico Plinio Corrêa de Oliveira (1908-1995), usando una comparación con situaciones de la vida familiar.

Él empleó la imagen de un padre que, disgustado por la mala conducta de sus hijos, está dispuesto a castigarlos a no ser que cambien de actitud. Por eso, le pide a la madre que les advierta de su intención. Tiene la esperanza de que sus palabras sean suficientes para convencerlos, y que de esa manera el castigo no sea necesario. Ella los reúne entonces a su alrededor y les habla como sólo las madres saben hacerlo. Ése es el sentido de las advertencias que la Virgen hizo en Fátima.

Pero, ¿habremos enmendado nuestras vidas? ¿Necesitaremos ser castigados para cambiar? Basta considerar la decadencia moral ocurrida desde 1917 hasta hoy, para darse cuenta que el mundo no ha atendido el maternal llamado de Nuestra Señora a la conversión.

Al iniciar un nuevo año, haríamos bien en recordar lo ocurrido el 13 de octubre de 1917. Tres meses antes, Nuestra Señora había prometido a Lucía “un milagro para que todos lo vean y crean”. La noticia se esparció a lo largo y ancho de Portugal, y ese día más de 70,000 personas fueron a la Cova da Iría para presenciar el milagro.

Ateos y hasta algunos católicos quisieron poner en ridículo a los “crédulos”, a aquellos “ingenuos” peregrinos. No obstante, la Santísima Virgen operó el milagro. Y mientras que algunos de los presentes tal vez esperasen un prodigio como las maravillosas curaciones en Lourdes, Nuestra Señora dejó a la muchedumbre atónita con un milagro tan terrible que muchos pensaron que había llegado el fin del mundo.

Plinio Corrêa de Oliveira se preguntaba si el milagro del Sol no podría simbolizar la magnitud del castigo que la humanidad obstinada en el pecado atrae sobre sí. Inesperadamente el Sol giró vertiginosamente en el cielo. ¿Cuántas situaciones que normalmente consideramos aseguradas podrían inesperadamente entrar en una “espiral” fuera de control, debido a la crisis moral contemporánea, de manera que nos amenacen con la destrucción total?

Entonces, para animarnos a meditar sobre este milagro, la campaña «El Perú necesita de Fátima» ha reeditado el libro El Milagro del Sol — Conociendo a los testigos, escrito por John M. Haffert. Desde 1946, el amor y la dedicación a la Virgen llevaron al Sr. Haffert a una paciente y metódica búsqueda de testigos presenciales del histórico milagro de la Cova da Iría, para identificarlos y entrevistarlos. En 1960, publicó esos invalorables testimonios, en el reportaje que ahora presentamos.

Esta obra no podría ser escrita en la actualidad, porque la mayoría de los testigos entrevistados —incluso la propia hermana Lucía— ya fueron llamados por Dios. Al registrar sus testimonios, el Sr. Haffert rindió un gran y perdurable servicio a la Iglesia. Aquellos que se beneficien de esta lectura quedarán en deuda con él.

Estos relatos personales reviven el milagro del Sol. En su realismo nos permiten imaginar vívidamente al Sol girando en el cielo y casi estrellarse contra la Tierra. Mientras lo vayamos leyendo, nos haremos eco del grito de los testigos.

El Milagro del Sol — Conociendo a los testigos nos invita a prepararnos diligentemente para un severo juicio de un mundo que se está haciendo acreedor a un castigo divino; y, nos convoca a fortificar nuestra fe, a incrementar nuestro amor a Dios y proclamar nuestra firme certeza en la promesa de María Santísima: “¡Por fin, mi Inmaculado Corazón triunfará!”

Adquiera este libro solicitándolo en http://www.fatima.org.pe/milagro o llamando al teléfono 358-5066. Precio: S/. 15, incluye entrega a domicilio a nivel nacional.

 

 

John Mathias Haffert

John Mathias Haffert nació en los Estados Unidos en 1915. Desde muy joven se destacó como católico militante y escritor proficuo. A los 25 años lanzó su primer libro, María en la Promesa de su Escapulario – Signo de su Corazón. A lo largo de su existencia publicó más de 20 obras relacionadas con las apariciones de la Santísima Virgen en Fátima.

En vida se dedicó a promover el mensaje de Fátima y la devoción al escapulario carmelita. En 1947 junto a Mons. Harold Colgan fundó el Ejército Azul de Nuestra Señora de Fátima (Apostolado Mundial de Fátima).

Ese mismo año, el Sr. Haffert encomendó la confección de una imagen de Nuestra Señora de Fátima con la idea de que viajara alrededor del mundo en peregrinación continua. Así, bajo la orientación directa de la hermana Lucía, el artista portugués José Thedim esculpió esta imagen que se volvería famosa en 1972, cuando vertió lágrimas en la ciudad de Nueva Orleáns. Desde entonces la Imagen Peregrina ha recorrido más de 100 países.

Gracias a la iniciativa de Plinio Corrêa de Oliveira, la sagrada imagen visitó Latinoamérica en diversas ocasiones. En el Perú, fue recibida apoteósicamente en julio de 1983 y abril de 1985.