El Perú necesita de Fátima Jesús quiere servirse de ti para hacerme conocer y amar. Él quiere establecer en el mundo la devoción a mi Inmaculado Corazón. A quien la abrace le prometo la salvación.
CampañasTienda VirtualTesoros de la FeDonaciones



«Tesoros de la Fe» Nº 138 > Tema “Objeciones más frecuentes”

La Palabra del Sacerdote  [+]  Versión Imprimible
AbcAbcAbc

¿Puede un hijo presentar una queja a sus padres?

PREGUNTA

¡La paz en Nuestro Señor!


Quisiera que, por favor, me responda la siguiente duda:


Hay padres que provocan la ira de los hijos, denigrando a unos y favoreciendo a otros, sin ninguna razón que justifique ese procedimiento, en las leyes del Señor; cuando ocurre que el hijo, que se sienta perjudicado en su honor y por la falta de afecto, llame la atención de los padres, desencadenando una acalorada discusión, con intercambio de agresiones verbales: ¿está ese hijo en pecado mortal?


¿Habrá algún atenuante de culpabilidad para él, en razón del mal comportamiento de los padres, en vista del mandamiento de honrar padre y madre?


RESPUESTA

Una agresión verbal de un hijo contra sus padres difícilmente se justifica: es necesario hacer valer sus justos reclamos, con palabras firmes, pero sin recurrir a la violencia verbal. Si el hijo se excedió, violó el cuarto mandamiento de la Ley de Dios, de honrar al padre y a la madre. Puede incluso haber cometido un pecado mortal, si sus palabras ofensivas hubieren sido dichas con odio. Lo mejor, por lo tanto, es confesarse de esa falta, con un sincero arrepentimiento por los excesos cometidos. Un buen sacerdote sabrá apreciar la gravedad del pecado. Si permanece la duda, dejará su apreciación al juicio de Dios, que todo lo ve, todo lo sabe y todo lo juzga. Un sacerdote celoso probablemente le aconsejará, conforme las peculiaridades del caso, que pida perdón a sus padres en el momento oportuno.

Esto, sin embargo, no impide que, pasado algún tiempo, el hijo pueda presentar nuevamente a sus padres, de manera digna y respetuosa, las quejas, en especial en aquello que se refiere a su honor.

Es muy probable que la situación creada se produzca en un clima de alejamiento recíproco entre padres e hijos. Por su parte, el hijo que se sienta perjudicado debe proceder con la mayor dignidad, sin romper el trato normal con los padres y hermanos. Si así procede, cualquiera que sea el desenlace del caso, habrá sido victorioso ante Dios y los hombres sensatos. Éstos notarán la dignidad de su procedimiento y Dios lo premiará por su conducta, en esta tierra y, sobre todo, en el cielo. 



  




Artículos relacionados

La Iglesia y la homosexualidad
¿Por qué en la época de Jesús había tantos endemoniados?
Penitencia, un pedido de la Santísima Virgen en Fátima
¿Por qué la Iglesia no enjuicia a los grupos anticristianos?
Omisiones de las que poco se hablan
¿Cuál es la relación entre fe y razón?
¿Los católicos somos idólatras y dueños de la verdad?
Madre católica, hijas evangélicas
¿María Santísima tuvo después de Jesús otros hijos?
Más sobre el matrimonio (I)







Informe de sus aportes a la Alianza de Fátima ¿Necesita que alguien rece por usted? Advocaciones marianas en el Perú Suscríbase a nuestro boletín


COVID-19
¿El coronavirus es un castigo divino?
La pandemia y los grandes horizontes de Fátima
Mons. Athanasius Schneider: Nos gloriamos en las tribulaciones
Remedio seguro contra la “coronafobia”
Cardenal Raymond Leo Burke: Mensaje sobre el combate contra el coronavirus



Peregrinando
El galeón sumergido: símbolo de la esperanza
Loreto, la nueva Nazaret
El Milagro del Sol
San Nuno de Santa María
En la lucha contra el jefe del orgullo sigamos al Príncipe San Miguel
La sagrada Rosa de la Ciudad de los Reyes
La devoción al Inmaculado Corazón de María
El Jardín de Picpus
La gracia de Fátima actuando en Ucrania
Nuestra Señora de la Cabeza Inclinada
La crucifixión y muerte de Jesucristo
Confianza en María Inmaculada aun cuando todo parezca perdido
En este siglo de confusión, oh Madre del Buen Consejo, ruega por nosotros
Navidad
Fátima y el comunismo: dos profecías irreconciliables
150 años de la Comuna de París
San Juan Masías
Rosa de Santa María
Iglesia y Estado: ¿unión o separación?
Remedio eficaz contra los males contemporáneos
Las glorias de María
Santo Toribio de Mogrovejo
La Sagrada Túnica de Nuestro Divino Redentor
Santa Bernadette Soubirous
Corrupción en la sociedad: ¿Existe una solución?
Fiesta de gloria y de paz
Intransigencia de los Santos: irreductible fidelidad a su misión
Cristiandad
El ángel de la guarda, nuestro verdadero amigo
La Asunción de María Santísima
¡Vade retro Satanás!
El Santísimo Sacramento de la Eucaristía
La Madonna de Monte Bérico
Remedio seguro contra la “coronafobia”
El Hijo de Dios condenado por el más arbitrario de los procesos
Santa Jacinta de Fátima: Centenario de su fallecimiento (1920-2020)
La actitud católica frente a la muerte y la concepción materialista
¿Cómo rezar bien el rosario en honor a la Virgen María?
Grandezas y glorias de San José
Presencia diabólica en el mundo de hoy
Los rostros de la Virgen en el Perú
La Visita a los Monumentos - Jueves Santo
Un remedio eficaz contra la amnesia religiosa
Santidad: la verdadera gloria de Francisco y Jacinta



 



Tesoros de la Fe


Nº 253 / Enero de 2023

El galeón sumergido
Símbolo de la esperanza

El naufragio del galeón Nuestra Señora de Atocha frente a las costas de Florida, en 1622 (Yeorgos Lampathakis, National Geographic Society)



Solicite aquí la visita de la Virgen Peregrina de Fátima




Santoral

4 de febrero

San José de Leonisa, Confesor

+1612 + Nápoles - Italia. Recibió en el bautismo el nombre de Eufrasio. Antes de los 17 años tomó el hábito de capuchino, cambiando su nombre por el de José. En 1687 fue nombrado, a su pedido, misionero en Constantinopla, a fin de conceder alivio e instrucción a los cristianos que se encontraban esclavizados por los mahometanos. Habiendo sido acusado de asesinato, fue torturado y milagrosamente salvado por un ángel, que le ordenó volver a Italia.



P. Fr. Bartolomé de Vadillo OSA

+(1590-1659) Perú. Religioso agustino, natural de Salta. Su mayor gloria es la de haber fundado el Hospital de San Bartolomé (Lima, 1651), que atendía exclusivamente a “negros abandonados y pobres”, sean estos esclavos o libres. “Su retrato se conservó muchos años en dicho hospital, con este cuarteto escrito por un negro agradecido: «Feliz Vadillo que franco / supo con forma especial, / darle al negro aquí hospital / siendo de piedad él blanco»”.








Ayude a difundir el mensaje de Fátima
Alianza de Fátima | Donaciones | Solicite visita de la Virgen | Tienda Virtual

Campaña promovida por la Asociación Santo Tomás de Aquino
Tomás Ramsey 957, Magdalena del Mar - Lima - Perú
..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... .....