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«Tesoros de la Fe» Nº 229

Palabras del Director  [+]  Versión Imprimible
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Enero de 2021 – Año XX

Estimados amigos:

Se suceden, unas tras otras, denuncias de negociados y sobornos escandalosos allá y acullá que involucran a autoridades de todo nivel. Cuando creemos que ya está todo dicho, aparecen nuevos casos y nuevos implicados, incluso entre los previos fustigadores de la corrupción. Se proponen sanciones y soluciones, unas más drásticas que otras, pero ninguna será suficiente porque ellas omiten el problema de fondo: haber apartado de la vida pública y privada la Ley de Dios.

Para reflexionar sobre este tema de candente actualidad, resultan luminosos y parecieran haber sido formulados ayer, los comentarios de Plinio Corrêa de Oliveira vertidos en una conferencia el 4 de diciembre de 1993. El añorado autor de “Nobleza y élites tradicionales análogas en las alocuciones de Pío XII al Patriciado y a la Nobleza romana”, analizaba en aquella ocasión una noticia proveniente de Italia que daba cuenta de la aprobación en el Parlamento de una ley que suprimía la pena de prisión sobre los políticos condenados por recibir contribuciones ilegales para sus campañas electorales.

La norma fue aprobada en el Senado por 139 votos a favor y 19 en contra, después de haber sido votada en la Cámara de Diputados el mes anterior. La nueva legislación establecía, incluso con carácter retroactivo, que las contribuciones ilegales a las campañas políticas no constituyen delito, sino que apenas configuran una “falta”. Por lo tanto, los transgresores, ya no serían arrestados y apenas tendrán que pagar una multa. Sorprendía que para alcanzar semejante objetivo de impunidad, se habían unido representantes de las más enconadas tiendas políticas, reafirmando una vez más aquel dicho de que “entre bomberos no se pisan la manguera”.

¿Existe, entonces, una solución para enfrentar la corrupción? Acompañemos a continuación las valiosas consideraciones del pensador católico.

En Jesús y María,

El Director



  




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Tesoros de la Fe


Nº 246 / Junio de 2022

El jardín de Picpus
y las carmelitas mártires de Compiègne

Las carmelitas de Compiègne asesinadas en 1794 durante la Revolución Francesa, Félix Gaudin, 1909 – Vidriera de la iglesia de Saint-Honoré d’Eylau, París



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+1250 a.C. Palestina. Hermano de Moisés, fue su portavoz junto al faraón, en medio de las tentativas de librar al pueblo hebreo del cautiverio en Egipto. Fue declarado por Moisés, por orden de Dios, el primero y Supremo Sacerdote de la Orden levítica.



Santa Ester, reyna de Persia

+siglo V a.C. Hamadán - Irán. Era "hija de Abihail, tío de Mardoqueo" (Est. 2:15). Habiendo quedado huérfana de sus padres, su primo Mardoqueo la adoptó y crió como si fuera hija suya. Era "moza de hermosa forma y de buen parecer" (Est. 2:7). Su nombre hebreo era Hadasá (que significa mirto) pero le fue cambiado a Ester que es de origen babilónico y significa ‘estrella’. Fue proclamada reyna en lugar de la reyna Vasti pues ganaba "la gracia de todos los que la veían" (Est 2:15).








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