a dar unos cuantos centavos a un pordiosero sentado a la puerta de una iglesia, pero ese no es el sentido original. Limosna es cualquier ayuda que damos a una persona que tiene cualquier tipo de necesidad, por amor a Dios.

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  El Perú necesita de Fátima La verdadera penitencia que Nuestro Señor ahora quiere y exige, consiste, sobre todo, en el sacrificio que cada uno tiene que imponerse para cumplir con sus propios deberes.
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«Tesoros de la Fe» Nº 159

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La limosna más importante: el apostolado

 

Predicación de San Pedro , Masolino da Panicale, 1425 — Fresco, Cappella Brancacci, Florencia

ESTAMOS ACOSTUMBRADOS a llamar "limosna" a dar unos cuantos centavos a un pordiosero sentado a la puerta de una iglesia, pero ese no es el sentido original. Limosna es cualquier ayuda que damos a una persona que tiene cualquier tipo de necesidad, por amor a Dios. Es la concreción de la caridad fraterna. Nos quedamos con frecuencia en las más obvias obras de caridad material: dar de comer al hambriento y de beber al sediento, vestir al desnudo, etc., y nos olvidamos de las demás.

Es obra de caridad también: enseñar al que no sabe, corregir al que yerra, aconsejar al que lo necesita, apoyar al que vacila ante la tentación, consolar al triste, soportar las debilidades del prójimo, orar a Dios por vivos y muertos, y en general: dar su tiempo, su atención y su apoyo moral. Orar por los demás y ofrecer sacrificios por ellos, esforzarse por darles, humildemente, buen ejemplo, son obras de caridad fraterna excelentes, y están al alcance de todos. Y se prestan menos a la vanidad ostentosa.

Es por eso que podemos decir que la más importante de las obras de caridad es el apostolado: llevar a Cristo a los hombres y a los hombres a Cristo, hacerles conocer su nombre y apoyarlos en su lucha por ser fieles y por responder mejor a las gracias que reciben de Dios, especialmente a la gracia de una vocación superior.  


Mons. Oscar Alzamora Revoredo, Guía introductoria para la vida espiritual, Lima, 1994, p. 29.



  




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Tesoros de la Fe


Nº 245 / Mayo de 2022


¡Por fin, mi Inmaculado Corazón triunfará!

Imagen de la Virgen Peregrina Internacional de Nuestra Señora de Fátima esculpida en 1947 por José Thedim



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Santoral

18 de mayo

San Juan I, Papa y Mártir

+526, d.C. + Rávena - Italia. Aprisionado por Teodorico, rey arriano de Italia, por causa de su fe católica, fue largamente afligido en la prisión hasta morir. Su cuerpo fue llevado a Roma y enterrado en la basílica de San Pedro (del Martirologio Romano).



San Félix de Cantalicio, Confesor.

+1587 + Roma. Hermano lego capuchino, amigo de San Felipe Neri, durante 40 años pidió limosna en las calles de Roma para su convento. "El sufrimiento es una gracia de Dios", decía, "y los dolores, rosas del Cielo".

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