El Perú necesita de Fátima Los buenos serán martirizados, el Santo Padre tendrá mucho que sufrir, varias naciones serán aniquiladas; por fin, mi Inmaculado Corazón triunfará.
CampañasTienda VirtualTesoros de la FeDonaciones


AbcAbcAbc

Domingo de Ramos


Plinio Corrêa de Oliveira


Un defecto que disminuye frecuentemente la eficacia de las meditaciones que hacemos, consiste en meditar los hechos de la vida de Nuestro Señor sin hacer ninguna aplicación a lo que sucede en nosotros o a nuestro alrededor. Así, nos sorprende la versatilidad e ingratitud de los judíos, ya que éstos, después de proclamar con la más solemne recepción el reconocimiento que debían al Salvador, poco después lo crucifican con un odio que a muchos llega a parecer inexplicable.

Entrada en Jerusalén, GIOTTO di Bondone, 1304-06 — Capilla Scrovegni, Padua

Sin embargo, esa ingratitud y esa versatilidad no existieron solamente en los judíos de los tiempos de la existencia terrena de Nuestro Señor. Aún hoy, ¡en el corazón de cuántos fieles tiene Nuestro Señor que soportar esas alternativas de adoraciones y de vituperios! Y esto no sucede únicamente en la intimidad, en general inescrutable, de las conciencias. ¿En cuántos países, Nuestro Señor ha sido sucesivamente glorificado y ultrajado, en cortos intervalos de tiempo?

No empleemos nuestro tiempo exclusivamente en horrorizarnos delante de la perfidia del pueblo deicida. Para nuestra salvación nos será utilísimo reflexionar sobre nuestra propia perfidia. Puestos los ojos en la bondad de Dios, podremos así, conseguir la enmienda de nuestra vida.

*     *     *

Nadie ignora que el pecado es un ultraje hecho a Dios. Quien peca mortalmente expulsa a Dios de su corazón, rompe con Él las relaciones filiales que le debemos como criaturas, y repudia la gracia.

Así, hay una marcada analogía entre el gesto de los judíos, matando al Redentor, y nuestra situación cuando caemos en pecado mortal.

En efecto, ¡cuántas y cuántas veces, después de haber glorificado a Nuestro Señor ardientemente, por nuestros actos o al menos después de haber tomado con los labios aires de quien lo glorifica, caemos en pecado y lo crucificamos en nuestro corazón!

Lo mismo se da con muchas naciones contemporáneas. Realizan manifestaciones católicas imponentes, en que glorifican públicamente a Nuestro Señor. Al mismo tiempo, los estadistas por ellas mantenidos en el poder traman, ora en silencio, ora de manera apenas disfrazada, ¡la ruina de las instituciones católicas y la demolición de la civilización contemporánea, en sus lineamientos aún católicos! Así, mientras tales católicos proclaman su amor a la Iglesia de Cristo, por su negligencia, por su tibieza, por su indiferencia, permiten que la Iglesia sea lentamente maniatada, que su influencia sea sabiamente solapada, que su actividad sea engañosamente coartada, a fin de que, el día en que suene la hora del ataque violento la reacción se haya tornado enteramente imposible.

Evidentemente, pueblos como esos, después de haber aclamado a Nuestro Señor como Rey o mientras lo hacían, preparaban persecuciones y tristezas que poco diferían de la grande y divina tragedia de Semana Santa.

*     *     *

Procesión de Domingo de Ramos en Ayacucho

Gracia a Dios, sin embargo, no es sólo la versatilidad y la perfidia de los judíos lo que sobrevive en nuestros días. También se encuentran —y cómo son conmovedores— gestos que recuerdan de modo irresistible la piedad, tan dulce hacia Cristo y tan audaz frente a sus perseguidores, de la Verónica.

Si es cierto que nuestra época se caracteriza por grandes e inesperadas defecciones, no es menos cierto que el historiador verá en ella, en el futuro, una época de grandes santos, admirables por la virtud de la fortaleza, de la prudencia, de la templanza y de la justicia, de las cuales el mundo parece tan radicalmente olvidado.

Nuestro Señor, indudablemente, es muy ultrajado en nuestros días. Seamos nosotros algunas de aquellas almas reparadoras que, si no por el brillo de nuestra virtud, al menos por la sinceridad de nuestra humildad —humildad inteligente, razonable, sólida, y no sólo humildad de palabrerío sonoro y cuello torcido— reparemos en estos días santos, junto al trono de Dios, tantos ultrajes que, incesantemente, le son infligidos.     



* Tomado del libro Amar la Cruz, Ed. Tradición Familia Propiedad, Lima , 2001, pp. 7-10.


[ Volver Atrás ]

Artículos relacionados

El Alud de las Sectas en América Latina
Mapa de las peregrinaciones de agosto 2004 a setiembre 2005
Bodas de Oro Sacerdotales
Acto de desagravio al Sagrado Corazón
Fraude blasfemo, delirio anticatólico
Impidamos que la cantante "Madonna" realice show blasfemo en Polonia
Las doce promesas del Sagrado Corazón
Fatima, la gran esperanza
Memorias sobre el Papa San Pío X
¿Puede la TV “auto-regularse”?




Informe de sus aportes a la Alianza de Fátima ¿Necesita que alguien rece por usted? Advocaciones marianas en el Perú Suscríbase a nuestro boletín


Peregrinando
Suicidios en la juventud: ¿Por qué?
Santa Rosa de Lima
Capítulo 5: El mensaje salvador
Los confesionarios y el espíritu de la Iglesia
Noche Inolvidable
El mensaje de Fátima, hoy más urgente que nunca
Ideología de Género: Una persecución religiosa en ciernes
Nuestra Señora de Sonsoles
¿Por qué el tercer secreto de Fátima no fue divulgado en 1960?
Las milagrosas fuentes de agua de Fátima
El Señor de los Milagros
Lágrimas, milagroso aviso - Nueva Orleans 1972
Un remedio eficaz contra la amnesia religiosa
Maravillosa lección en los orígenes de Lourdes
Fátima: “una sola fe, un solo bautismo, una sola Iglesia”



 



Tesoros de la Fe


Nº 189 / Septiembre de 2017

Suicidios en la juventud
¿Por qué se incrementan en nuestra época?

La vida moderna ha incrementado en los jóvenes el padecimiento de la depresión, el sufrimiento interior y, finalmente, ¡el suicidio!



Solicite aquí la visita de la Virgen Peregrina de Fátima




Santoral

24 de setiembre

Nuestra Señora de la Merced

+ . «Madre de nuestro Ejército: Humilde a tus plantas como acostumbré en mi juventud de soldado: hoy el anciano Mariscal te repite el ruego de toda su vida: que la fe en las mercedes que otorgas cual guía luminosa abra al Perú la ruta de la gloria» (Andrés A. Cáceres, 1921)

Más información aquí.






Ayude a difundir el mensaje de Fátima
Alianza de Fátima | Donaciones | Solicite visita de la Virgen | Tienda Virtual

Campaña promovida por la Asociación Santo Tomás de Aquino
Tomás Ramsey 957, Magdalena del Mar - Lima - Perú
..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... .....