El Perú necesita de Fátima Jesús quiere servirse de ti para hacerme conocer y amar. Él quiere establecer en el mundo la devoción a mi Inmaculado Corazón. A quien la abrace le prometo la salvación.
CampañasTienda VirtualTesoros de la FeDonaciones



«Tesoros de la Fe» Nº 54 > Tema “Las Virtudes Principales y de otras cosas necesarias que debe saber el cristiano”

Lectura Espiritual  [+]  Versión Imprimible
AbcAbcAbc

Las Virtudes Cardinales


Se llaman «virtudes morales», las que tienen por objeto directo o inmediato ordenar las costumbres; a diferencia de las teologales, que si ejercen sobre las costumbres poderosa influencia, es sólo de un modo indirecto, puesto que su objeto directo es el mismo Dios y sus perfecciones.


Entre las virtudes morales se distinguen cuatro, que se llaman cardinales, porque son como los centros alrededor de los cuales las demás se agrupan, y ejes sobre los cuales se mueven.

A la PRUDENCIA se refieren: la consideración de los acontecimientos pasados; la inteligencia de las cosas presentes; la previsión en lo porvenir; la docilidad en seguir los consejos de hombres sabios y experimentados; la sagacidad en tomar un partido justo según las ocasiones; la circunspección; con la cual se examinan las circunstancias del tiempo, de los lugares y de las personas; la precaución contra los obstáculos, los peligros y los acontecimientos engañosos; la discreción en guardar los secretos; la vigilancia; y, la actividad.

Los vicios opuestos a la prudencia son: la precipitación, la inconsideración, la inconstancia, la negligencia, la torpeza, el fraude, la prudencia de la carne que lo ajusta todo a la satisfacción del orgullo y de la sensualidad, y la solicitud excesiva por las cosas temporales.

La JUSTICIA se divide en: 1) justicia para con Dios, para con nosotros mismos y para con los demás hombres; y, 2) justicia legal, distributiva, vindicativa y conmutativa. A la justicia se refieren: la religión, la piedad, el respeto, la obediencia, el reconocimiento, la penitencia, la veracidad, la amistad, la afabilidad y la liberalidad.

Los vicios opuestos a la justicia son: la injusticia, el robo, la impiedad, el sacrilegio, el desprecio, la desobediencia y la ingratitud.

El acto más heroico de la FORTALEZA es el martirio. A esta virtud se refieren la confianza y el valor, la firmeza, la paciencia, la longanimidad, la perseverancia y la magnanimidad, virtudes que elevan los sentimientos del hombre y su amor al deber por encima de los honores y de las dignidades.

A ella se oponen —ya por exceso, ya por falta— la temeridad, la audacia, la presunción, la ambición, la obstinación, la impaciencia, la flaqueza, la molicie, la pusilanimidad y la inconstancia.

La regla de la TEMPLANZA no es el apetito de las pasiones ni el ciego instinto, sino la verdadera necesidad de la naturaleza. En lo necesario se incluye lo útil y conveniente, pero se excluye lo superfluo. A la templanza se refieren la sobriedad y la abstinencia, la castidad, la modestia, la humildad, la dulzura y la clemencia.

Los vicios opuestos son: la gula, la embriaguez, la impureza, la inmodestia, la cólera, la disipación y en general todos los excesos en las cosas que halagan a los sentidos (cf. F. X. Schouppe S.J., Curso abreviado de religión, París-México, 1906, pp. 454-457).

8.- De las virtudes cardinales

Las virtudes cardinales son: Prudencia, Justicia, Fortaleza y Templanza. Se llaman cardinales porque son como el quicio y fundamento de las virtudes morales.

Prudencia es la virtud que ordena todas las acciones al debido fin, y para ello busca los medios convenientes de modo que la obra salga bien hecha, y por tanto, agradable al Señor.

Justicia es la virtud por la que damos a cada uno lo suyo.

Fortaleza es la virtud que nos hace animosos para no temer ningún peligro, ni la misma muerte, por el servicio de Dios.

Templanza es la virtud por la que refrenamos los deseos desordenados de los placeres sensibles y usamos con moderación de los bienes temporales.     



* Catecismo Mayor de San Pío X, Ed. Magisterio Español, Vitoria, 1973, p. 121.




  




Artículos relacionados

De los Vicios Capitales y de otros pecados más graves
De los dones del Espíritu Santo
De los devotos ejercicios que se aconsejan al cristiano para todos los días
De los devotos ejercicios diarios que se aconsejan al cristiano II
De las Virtudes Principales II
La Esperanza y la Caridad
De las Bienaventuranzas Evangélicas
De los Novísimos y de otros medios principales para evitar el pecado
De los Pecados y de sus principales especies
Quien en Dios confía, no será confundido




Informe de sus aportes a la Alianza de Fátima ¿Necesita que alguien rece por usted? Advocaciones marianas en el Perú Suscríbase a nuestro boletín


Peregrinando
Invitación al rosario del 13 de mayo
Juicio y condenación de Jesucristo, una farsa sórdida y grotesca
Grandezas y glorias de San José
El Islam y el suicidio de Occidente
San Ildefonso de Toledo
Súplica junto al Pesebre
Fallece redactor de la columna “La Palabra del Sacerdote”
La “ola celeste”: una ola celestial, una ola mariana
Presencia diabólica en el mundo de hoy
Los rostros de la Virgen en el Perú
La Visita a los Monumentos - Jueves Santo
Un remedio eficaz contra la amnesia religiosa



 



Tesoros de la Fe


Nº 208 / Abril de 2019

El Señor de la Justicia
Condenado a muerte tras un proceso infame e ilegal

El Señor de la Justicia, Basílica de Nuestra Señora del Rosario (Santo Domingo), Lima



Solicite aquí la visita de la Virgen Peregrina de Fátima




Santoral

24 de abril

San Fidel de Sigmaringa

+1622 Seewis, Suiza. Mártir de la ortodoxia católica, modelo de laico y abogado católico, de religioso y mártir, San Fidel de Sigmaringa fue suscitado por Dios a comienzos del siglo XVII para predicar una auténtica reforma católica en la región alemana de Suiza, y conducir de vuelta a la verdadera Iglesia a los que se habían dejado seducir por la herejía de Calvino.

Más información aquí.






Ayude a difundir el mensaje de Fátima
Alianza de Fátima | Donaciones | Solicite visita de la Virgen | Tienda Virtual

Campaña promovida por la Asociación Santo Tomás de Aquino
Tomás Ramsey 957, Magdalena del Mar - Lima - Perú
..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... .....