El Perú necesita de Fátima Si los hombres supiesen lo que es la eternidad, harían todo para cambiar de vida.
CampañasTienda VirtualTesoros de la FeDonaciones



«Tesoros de la Fe» Nº 34 > Tema “La Oración”

Lectura Espiritual  [+]  Versión Imprimible
AbcAbcAbc

¿Cómo debemos rezar?


La meditación consiste en una santa reflexión hecha en la presencia de Dios, de tal suerte que excite en los corazones piadosos sentimientos de adoración a la divina Majestad. Se medita sobre las verdades de la religión para conocerlas cada vez mejor, para amarlas, gustarlas y pedir la gracia de conformar con ellas nuestra vida (F. X. Schouppe  S.J., «Curso abreviado de Religión», París-México, 1906, pp. 485-486).


De la oración en general

Para bien orar se requieren especialmente recogimiento, humildad, confianza, perseverancia y resignación.

Orar con recogimiento quiere decir pensar que hablamos con Dios, por lo cual hemos de orar con todo respeto y devoción, evitando cuanto es posible las distracciones, esto es, todo pensamiento extraño a la oración.

Las distracciones disminuyen el mérito de la oración cuando nosotros mismos las buscamos o bien no las desechamos con diligencia. Mas si hacemos lo posible para estar recogidos en Dios, no menoscaban el mérito de nuestra oración, antes pueden acrecentarlo.

Antes de la oración debemos alejar todas las ocasiones de distracción, y durante ella pensar que estamos delante de Dios, que nos ve y escucha.

Orar con humildad quiere decir reconocer sinceramente la propia indignidad, impotencia y miseria, acompañando la oración con la compostura del cuerpo.

Orar con confianza quiere decir que hemos de tener firme esperanza de ser oídos, si ha de ser para la gloria de Dios y nuestro verdadero bien.

Orar con perseverancia quiere decir que no hemos de cansarnos de orar, aunque Dios no nos oiga inmediatamente, sino que hemos de seguir orando con más fervor.

Orar con resignación quiere decir que nos hemos de conformar con la voluntad de Dios, pues conoce mejor que nosotros cuanto nos es necesario para nuestra salvación eterna, aun en el caso que no sean oídas nuestras oraciones.

Siempre oye Dios las oraciones bien hechas, pero siempre en el modo que Él sabe que es provechoso para nuestra eterna salvación, y no siempre según nuestra voluntad.

La oración nos hace reconocer nuestra dependencia de Dios, supremo Señor, en todas las cosas; nos hace pensar en las cosas celestiales, nos hace adelantar en la virtud, nos alcanza de Dios misericordia, nos fortalece contra las tentaciones, nos conforta en las tribulaciones, nos socorre en nuestras necesidades y nos alcanza la gracia de la perseverancia final.

Hemos de orar especialmente en los peligros, en las tentaciones y en el trance de la muerte; además, hemos de orar frecuentemente, y es bueno que esto se haga a la mañana, a la tarde y al principio de las acciones más importantes del día.

Hemos de orar por todos, a saber: por nosotros mismos, por nuestros padres, superiores, bienhechores, amigos y enemigos; por la conversión de los pobres pecadores, de los que están fuera de la Iglesia y por las benditas almas del purgatorio (Catecismo Mayor de San Pío X, Ed. Magisterio Español, Vitoria, 1973, pp. 38-40).     





  




Artículos relacionados

¿Qué es la Oración?
El Padrenuestro: La oración por excelencia (2ª parte)
El Padrenuestro: La oración por excelencia (1ª parte)
La salutación angélica y la invocación a los santos




Informe de sus aportes a la Alianza de Fátima ¿Necesita que alguien rece por usted? Advocaciones marianas en el Perú Suscríbase a nuestro boletín


Peregrinando
Invitación al rosario del 13 de mayo
Juicio y condenación de Jesucristo, una farsa sórdida y grotesca
Grandezas y glorias de San José
El Islam y el suicidio de Occidente
San Ildefonso de Toledo
Súplica junto al Pesebre
Fallece redactor de la columna “La Palabra del Sacerdote”
La “ola celeste”: una ola celestial, una ola mariana
Presencia diabólica en el mundo de hoy
Los rostros de la Virgen en el Perú
La Visita a los Monumentos - Jueves Santo
Un remedio eficaz contra la amnesia religiosa



 



Tesoros de la Fe


Nº 208 / Abril de 2019

El Señor de la Justicia
Condenado a muerte tras un proceso infame e ilegal

El Señor de la Justicia, Basílica de Nuestra Señora del Rosario (Santo Domingo), Lima



Solicite aquí la visita de la Virgen Peregrina de Fátima




Santoral

26 de abril

Nuestra Señora del Buen Consejo de Genazzano

+ . A poca distancia de Roma se encuentra la Basílica de Nuestra Señora del Buen Consejo, imagen que en el siglo XV se trasladó allí milagrosamente desde Scútari, Albania, huyendo de la invasión turca y en respuesta a una fervorosa oración de dos piadosos albaneses.

Más información aquí.






Ayude a difundir el mensaje de Fátima
Alianza de Fátima | Donaciones | Solicite visita de la Virgen | Tienda Virtual

Campaña promovida por la Asociación Santo Tomás de Aquino
Tomás Ramsey 957, Magdalena del Mar - Lima - Perú
..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... .....