El Perú necesita de Fátima Sobre todo, aceptad y soportad con resignación el sufrimiento que Nuestro Señor os envíe.
CampañasTienda VirtualTesoros de la FeDonaciones



«Tesoros de la Fe» Nº 3 > Tema “Pecado y acción diabólica”

La Palabra del Sacerdote  [+]  Versión Imprimible
AbcAbcAbc

¿Es pecado mortal hacerse tatuajes en el cuerpo?


PREGUNTA

Quiero saber si, a la luz del Evangelio, es pecado mortal hacerse tatuajes en el cuerpo. Tengo ganas de hacerme un monograma con la inicial de mi nombre en una pierna, pero el miedo me ronda, pues dicen que me iría al infierno si acaso marcase mi cuerpo.



RESPUESTA

Un sacerdote no podría sino desaconsejar vivamente que se lleve adelante ese deseo. Pero los derechos de la verdad no pueden llevar a un sacerdote a afirmar pura y simplemente que un tatuaje como el descrito constituya de por sí un pecado mortal (en el supuesto que pueda ser hecho con la atención médica que evite un dolor desproporcionado y más aún una infección). Y aunque fuese pecado mortal, de ahí no se seguiría que la persona no pueda arrepentirse, confesar su pecado y así salvarse del Infierno. Quienes le afirmaron que se trataría de un pecado mortal, tuvieron la buena intención de impedir que una persona amiga cometa un acto contra la virtud de la sabiduría, pero cargaron un poco las tintas.

Pero no por eso dejan de tener algo de razón. Pues un pecado contra la virtud de la sabiduría, incluso venial, puede ser el eslabón inicial de otros pecados contra la misma virtud u otras, que lleguen a paso acelerado hasta el pecado mortal.

Y en ese camino, todo cuidado es poco. Nuestro Señor en el Evangelio ya advertía: “Entrad por la puerta estrecha, porque ancha es la puerta y espaciosa la senda que lleva a la perdición, y son muchos los que por ella entran” (Mt. 7, 13).

La pregunta da ocasión para focalizar un aspecto de los pecados frecuentes en el mundo revolucionario de nuestros días, que no se acostumbra resaltar: son los pecados contra la virtud de la sabiduría.

Todo lo que el hombre hace debe ser gobernado por la razón. El consultante debe pues preguntarse si su deseo de dibujar el monograma con la inicial de su nombre como tatuaje está de acuerdo con la virtud de la sabiduría, o no. Es de temer que quien tuvo ese deseo haya sido llevado a él porque “quedaría bien” en los ambientes que frecuenta. Pues evidentemente quien se hace un tatuaje en el propio cuerpo es para que otros lo vean.

Ahora bien, ¿qué sentido tiene marcar la propia pierna con la inicial de su nombre? Finalidad práctica, no parece haber ninguna, pues la persona que piensa hacer eso ciertamente no está imaginando que pueda sufrir un accidente de aviación y que el tatuaje serviría para que reconocieran su cuerpo... Pensamiento tan tétrico no le habrá pasado por la cabeza. ¿Tendría tal vez una finalidad estética? Así lo piensan, mientras vivan apartados de la sabiduría de la Iglesia, los indígenas que tienen la costumbre de practicar tatuajes. Y aquí queda más evidente la falta de sabiduría que implica esta práctica, ¡tanto más cuando es adoptada por una persona civilizada!

Marca, verdaderamente indeleble, que ni el tiempo ni la eternidad borrarán, es la del “carácter” impreso en el alma por los sacramentos del bautismo, de la confirmación o del orden sagrado.     





  




Artículos relacionados

¿Qué es más grave: el pecado de pensamiento o el pecado de acción?
Una palabra sobre la virtud de la castidad y la condición sacerdotal
¿Qué son los pecados contra el Espíritu Santo? - II
El pecado: ¿cuál es la diferencia entre pecado venial y mortal?
¿Hasta qué límite la Iglesia puede conceder a los gustos de los jóvenes?
Tatuajes inocentes o religiosos, y modas revolucionarias
¿Puede un sacerdote celebrar exequias por pecadores manifiestos o suicidas?
¿Cómo recuperar la tranquilidad del alma?
Matrimonio, adulterio y «happy end»
La Redención y nuestros pecados




Informe de sus aportes a la Alianza de Fátima ¿Necesita que alguien rece por usted? Advocaciones marianas en el Perú Suscríbase a nuestro boletín


COVID-19
¿El coronavirus es un castigo divino?
La pandemia y los grandes horizontes de Fátima
Mons. Athanasius Schneider: Nos gloriamos en las tribulaciones
Remedio seguro contra la “coronafobia”
Cardenal Raymond Leo Burke: Mensaje sobre el combate contra el coronavirus



Peregrinando
El Santísimo Sacramento de la Eucaristía
La Madonna de Monte Bérico
Remedio seguro contra la “coronafobia”
El Hijo de Dios condenado por el más arbitrario de los procesos
Santa Jacinta de Fátima: Centenario de su fallecimiento (1920-2020)
La actitud católica frente a la muerte y la concepción materialista
¿Cómo rezar bien el rosario en honor a la Virgen María?
Grandezas y glorias de San José
Presencia diabólica en el mundo de hoy
Los rostros de la Virgen en el Perú
La Visita a los Monumentos - Jueves Santo
Un remedio eficaz contra la amnesia religiosa



 



Tesoros de la Fe


Nº 222 / Junio de 2020

El Santísimo Sacramento
La Solemnidad del Corpus Christi

Bendición con el Santísimo en la Fiesta del Corpus Christi, Colegio Tajamar, Madrid, 2017(Foto: Álvaro-García-Fuentes)



Solicite aquí la visita de la Virgen Peregrina de Fátima




Santoral

8 de julio

San Procopio, Mártir

+Siglo IV Palestina. Primera víctima de la persecución del emperador romano pagano Diocleciano. Según el historiador Eusebio, "era originario de Jerusalén y vivía como asceta. Su cultura profana era flaca, pero la palabra de Dios era su fuerza. Fue decapitado después de haber confesado valerosamente su fe" (del Martirologio Romano Monástico).



San Quiliano, Obispo y Mártir

+689 Wurtzburg - Alemania. Irlandés de origen, partió para evangelizar la Baviera. Cuando su apostolado iba a ser coronado de éxito con la conversión del Duque de Wurtzburg, la cuñada de éste mandó asesinarlo en la ausencia del Duque.








Ayude a difundir el mensaje de Fátima
Alianza de Fátima | Donaciones | Solicite visita de la Virgen | Tienda Virtual

Campaña promovida por la Asociación Santo Tomás de Aquino
Tomás Ramsey 957, Magdalena del Mar - Lima - Perú
..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... .....